Publicado en Artepolítica
Quiero escribir sobre el tema hace rato, pero siempre me cuelgo. No digo que sea por algún tipo de estupefaciente: no los consumo, ni lo volveré a hacer. Sólo ocurre que esta mañana, mientras bajaba medio kilo de helado de dulce de leche, vi la noticia:
La Corte Suprema de Justicia quiere declarar inconstitucional la ley de drogas actual que castiga el consumo, lo que representa un primer paso para la despenalización de las mismas. "Uy, qué flash", pensé, y me quedé mirándome los dedos como media hora.
Se veía venir. Se sentía en el aire. Ya no se trata el tema, social y policialmente, con tanta rigidez como en la década pasada, aunque muchos todavía sufren las consecuencias de la represión. No es casual que, meses atrás, por ejemplo, los llamados "curas villeros"
declararan que la droga está despenalizada de hecho. De hecho, el rumor del fallo de la Corte circula hace rato. Ante todo, conviene explicar las implicancias legales del caso.
Desde 1989, en Argentina rige
la ley 23.737, que castiga a quien produzca, venda, compre, transporte o almacene estupefacientes. El consumo no está prohibido, aunque sí la tenencia para consumir. El "delito" suele quedar a criterio de los jueces: En 1978, la Corte Suprema de la dictadura declaró constitucional el castigo de la tenencia para consumo. Tras el retorno a la democracia, durante el célebre caso Bazterrica de 1986, la Corte resolvió que era inconstitucional el sancionar la tenencia de cantidades para consumo personal. Cuatro años después, con el caso Montalvo, una corte menemista volvió al criterio anterior. [1]
Como se ve, hay un gran bache legal al respecto. En los últimos años, la Corte conformada por el kirchnerismo viene promoviendo la idea de no castigar el consumo ni la tenencia para fines personales, pero muchos jueces siguen con el criterio anterior, gracias a que aún no se declaró la inconstitucionalidad de la ley.
"La sentencia no pasa de Agosto", dijo una alta fuente judicial a la revista
THC. ¿Quiere decir que los narcóticos brotarán por las calles como el agua de las cloacas un día lluvioso, mientras jóvenes endrogados se sacan fotos en pelotas para sus respectivos fotologs? No precisamente. La despenalización sólo evitará que la justicia procese a quienes posean estupefacientes para consumo personal y privado. El consumo en ámbitos públicos, al igual que la producción, venta y traslado de droga, seguirá siendo ilegal, aunque algunos casos seguirán quedando a criterio de los jueces. Si tenés una plantación de marimba, dependiendo del tribunal que te toque, podés fumarte toda la vida preso o salir libre si se acepta que no tenías intenciones de venderla. Ah, las maravillas de la seguridad jurídica.